Asomada donde el Mediterráneo se encuentra con el Atlántico, Tánger lleva tres mil años siendo un cruce de caminos. Fenicios, romanos, portugueses, españoles, franceses — todos dejaron huella, y la ciudad las lleva con una especie de elegancia cansada.
La vieja kasbah mira al otro lado del estrecho, hacia España. El Café Hafa le ha servido té con menta a Paul Bowles, a los Rolling Stones y a ti — misma vista al mar, mismo vaso de té. El Tánger moderno es más limpio y tranquilo que antes; el aire bohemio sigue ahí si lo buscas.
“Por Tánger han pasado fenicios, romanos, los Rolling Stones, Paul Bowles. Aquí nada es nunca una sola cosa.”
Tánger — preguntas frecuentes
- ¿Es Tánger segura para los turistas?
- Sí. El Tánger moderno es bastante más limpio y seguro que su reputación de los años 60. Se aplican las precauciones habituales en la medina — atención en calles concurridas y evita guías no solicitados — pero la mayoría de los visitantes la encuentran acogedora.
- ¿Se puede ver España desde Tánger?
- Sí. En días claros la costa española está a solo 14 km al otro lado del estrecho de Gibraltar — perfectamente visible desde las murallas de la kasbah y desde el Café Hafa.
- ¿Cómo se llega a Tánger desde Europa?
- Los ferries rápidos salen a diario desde Tarifa (35 minutos) y Algeciras (aproximadamente 1 hora), además de rutas más largas desde Barcelona y Génova. Hay vuelos directos al aeropuerto Tánger Ibn Battuta (TNG) desde la mayoría de las capitales europeas.
- ¿Cuánto tiempo hace falta en Tánger?
- Uno o dos días es lo ideal. Mañana en la medina y la kasbah, té con menta en el Café Hafa (donde tomaban Paul Bowles y los Rolling Stones) y una tarde por la corniche.


